5 pasos clave en el mantenimiento de un SPA

Todos aquellos que han podido disfrutar de un spa, ya sea en algun hotel, en casa de uno propio o ya sea usarlo en el exterior es una experiéncia realmente gratificante que nos relaja y ayuda a mejorar nuestro bienestar. Entre las múltiples ventajas de estos balnearios portátiles está el hecho de que pueden usarse en cualquier época del año, tan sólo graduando la temperatura del agua puedes refrescarte en verano o bien tomar un baño calentito y reparador cuando arrecia el frío. Si eres el afortunado poseedor de un spa hinchable debes saber que realizar unas simples tareas de mantenimiento resulta básico para poder disfrutarlo correctamente y alargar su vida lo máximo posible.

Mantenimiento de un spa hinchable

A continuación os damos las 5 pasos clave para poder disfrutar todo el año de tu jacuzzi exterior como si fuera el primer día, lo podrás disfrutar como si lo hubieras acabado de comprar. Lee  a continuación lo que te comentamos.

Tratamiento químico del agua

Para empezar es muy importante mantener un equilibrio químico adecuado del agua, para que esta sea segura. Factores como las variaciones meteorológicas o los residuos orgánicos tales como sudor, jabón, etc. dan lugar a alteraciones en el agua que generan algas y bacterias, que deben ser eliminadas mediante el uso de productos químicos desinfectantes. Esta tarea de mantenimiento es la más importante, ya que mantener el agua limpia nos evita la contracción de infecciones o enfermedades.

Los parámetros químicos del agua que hay que controlar y ajustar periódicamente son los siguientes, en el orden que se indica:

  1. Alcalinidad del agua. Indica el grado de resistencia al cambio del pH. La alcalinidad debe situarse entre 80 y 120 ppm (partes por millón). Debido a que el valor del pH se verá muy afectado por el valor de la alcalinidad, esta será la primera que debamos medir y controlar.Si la alcalinidad es demasiado baja provocará corrosión en piezas metálicas, irritación cutánea y ocular, y dificultad para ajustar el pH. En cambio si es alta inducirá acumulación de cal, agua turbia, irritación de ojos y piel, y alta demanda de cloro.
  2. Nivel del PH. Este indica si el agua es ácida o básica. Se debe mantener entre 7,2 y 7,6, idealmente entre 7,2 y 7,4. Un valor alto indica que el agua es demasiado básica, lo que puede causar baja eficiencia del cloro, agua turbia, irritación de ojos y piel, y acumulación de cal. Por el contrario un nivel bajo quiere decir que el agua es ácida lo cual provocaría corrosión de los metales e irritaciones.
  3. Nivel de cloro o bromo. Tanto el cloro como el bromo son desinfectantes muy eficaces, el primero es ampliamente utilizado en piscinas mientras que el segundo se utiliza más específicamente en piscinas de agua caliente y en spas.
    Los medidores de cloro suelen medir 3 valores distintos: el cloro total, cloro libre (que es la concentración de color útil) y cloro residual (que es el que ya no tiene efecto desinfectante). De los anteriores, el más útil es el cloro libre, que debe estar entre 1 y 2 ppm.
    Respecto al bromo, debemos medir la cantidad total presente en el agua, que debe situarse entre 4 y 5 ppm.
    Si el resultado es demasiado bajo el nivel de desinfección será inadecuado. Si el resultado es demasiado elevado puede haber problemas de olor, irritación de piel y ojos, corrosión de metales y otros materiales.mantener el spa limpio
    Para los que estén acostumbrados a llevar el mantenimiento de una piscina debemos aclarar que en un spa el margen de desinfectante debe ser algo mayor que en piscinas, ya que el agua caliente lanzada por los jets a presión y el menor volumen de agua total hace que el cuerpo aporte una mayor proporción de residuos orgánicos como sudor, piel, urea y bacterias, siendo más propenso a la proliferación de gérmenes.

En Amazon existe el Kit de mantenimiento de spa y piscina sobre suelo cloro HTH, que os facilitará enormemente esta labor.

Estos componentes químicos se deben revisar frecuentemente, utilizando un estuche analizador de cloro/bromo y pH, o en su caso las tiras que en ocasiones suministra el fabricante del spa. Lo ideal en temporada de baño es hacerlo a diario para poder ajustar los valores después de cada uso. Si no lo estamos utilizando entonces podemos rebajar la periodicidad hasta una vez por semana.

En el caso de que los valores no sean los adecuados realizaremos los ajustes necesarios utilizando productos químicos incrementadores o minoradores, siguiendo las instrucciones de dosificación del fabricante. Cada vez que ajustemos un nivel debemos hacer circular el agua, volver a medir pasada una hora, reajustar si es necesario  y comprobar el siguiente valor.

También es bueno comprobar la dureza del agua, esto es la cantidad de sales de calcio y magnesio disueltas en la misma. En zonas donde el agua es dura se puede causar acumulación de agua en los circuitos, turbieza en el agua, e irritación. Estos efectos pueden prevenirse usando un antical, si bien no será necesario en aquellos spas, como los de la marca Intex, que ya incorporen un sistema de tratamiento antical del agua.

Para prevenir el crecimiento de algas debemos mantener los niveles apropiados de cloro y PH. Si no es suficiente recurriremos a un algicida.

Consejos prácticos a aplicar el tratamiento químico del agua

  • No se deben añadir sustancias químicas mientras haya personas dentro del spa, ya que se pueden irritar o provocar lesiones en la piel o los ojos.
  • Deja la cubierta del spa quitada para permitir que los vapores sean liberados.
  • La soluciones concentradas de desinfectante pueden dañar las paredes y fondo del spa hinchable, deben utilizarse productos específicos de baja agresividad.
  • Agrega al agua las sustancias químicas por separado, no mezcladas.
  • Activar los jets impulsores del spa ayuda a que las sustancias químicas se disuelvan y distribuyan mejor.
  • Para agregar cloro en formato sólido utiliza un dosificador flotante (la tradicional “boya”), nunca lo arrojes directamente al agua ya que al depositarse en el suelo y entrar en acción podría agujerear el líner.
  • Los modelos que incorporan clorador salino permiten una desinfección más sencilla y natural, ya que generan cloro automáticamente mientras la bomba de filtración está en funcionamiento, a partir de sal.

Limpieza del spa y mantenimiento

Aparte de los ajustes químicos, el mantenimiento de nuestro spa requiere de otras tareas de limpieza simples, para eliminar los residuos sólidos que caen del entorno y la que nosotros mismos depositamos. Estas consisten en:

  • Encender la filtración del equipo habitualmente durante unas horas, en temporada de baño hacerlo a diario.
  • Lavar y cambiar el cartucho del filtro periódicamente. ¿Cada cuanto tiempo?, eso depende de la frecuencia con la que uses el spa y de la calidad del agua que utilizas. Puedes enjuagarlo de vez en cuando con agua limpia para eliminar la suciedad que pueda afectar a su funcionamiento, aproximadamente cada semana o cada 2 semanas. Si observas que el filtro se ensucia de nuevo en seguida y se vuelve un poco decolorido entonces no estará cumpliendo bien su función y debes cambiarlo por uno nuevo.
  • Adicionalmente, para limpiar el polvo y suciedad que cae del ambiente y se deposita tanto en la superficie como en el fondo y las paredes puedes utilizar un recogehojas y una aspiradora para spa. A veces las partículas de polvo son tan finas que la depuradora no las retiene, para la eliminación de estas partículas se necesita un floculante, que es un producto que aumenta su el tamaño y provoca su decantación al fondo, de modo que se puedan limpiar fácilmente con la aspiradora. Al añadir floculante no debes bañarte hasta pasar la aspiradora, ya que si bien no es tóxico es mejor no estar en contacto con él.
  • Ten en cuenta que si hay suciedad en el agua o esta se pone turbia y los productos químicos no consiguen limpiarla, deberás cambia el agua y limpiar la bañera del spa. Para hacerlo usa una esponja y jabón suave para limpiar la suciedad o manchas de las paredes. A continuación enjuaga bien antes de volver a llenarlo de agua.

Mantener el agua limpia de tu SPA y Jacuzzi

Si estás muy sucio o sudado es recomendable darte una ducha antes de entrar en el spa, así evitas facilitar la proliferación de gérmenes.

Siempre desconectar el spa para realizar tareas de mantenimiento o reparación.

Si se mantiene una correcta filtración y control químico del agua con unos niveles adecuados,  el agua puede llegar a durar hasta 2 o 3 meses. Pasado este periodo, es conveniente renovar el agua. Como medida higiénica adicional, si estando limpia la renuevas cada 30 o 40 días tanto mejor, así evitarás la formación de algas o compuestos que a primera vista pueden pasar desapercibidos.

Cuando el spa no se esté utilizando se debe colocar la cubierta con los cierres de seguridad. Esto evita situaciones potencialmente peligrosas, especialmente cuando hay niños cerca. Si el spa está situado en el exterior la cubierta impedirá que no caigan hojas, insectos y otros sólidos del entorno, y prevendrá que se llene en caso de lluvia.

Cuando el spa está situado en el exterior debes tener una precaución adicional, y es protegerlo tanto del frío excesivo como de la exposición continuada a los rayos UV. Si la temperatura baja de 0 grados centígrados no lo dejes a la interperie ya que las heladas podrían dañarlo. Por otro lado todos los materiales derivados del PVC se degradan con el exceso de exposición a los rayos solares, por lo que aunque el spá cuente con protectores UV para retrasar esta degradación, es posible que se deforme si no lo protegemos con un cobertor o toldo.

Guardar el spa durante un periodo prolongado

Si no vas a usar tu spa durante una temporada vacíalo, es importante seguir esta guía del mantenimiento de un spa para límpialo con agua y un poco de jabón. Enjuágalo bien y asegúrate de secarlo completamente antes de guardarlo. Desmonta la unidad de control y componentes necesarios en el orden inverso a como los montaste. Desinfla el spa. Es conveniente dejarlo secar al sol durante una hora antes de plegarlo. Pliega el spa de forma holgada, evitando hacer rayas muy prominentes o partes puntiagudas. Prepara cartuchos de filtro nuevos para usar la próxima vez. Almacena todo en un lugar seco.

Problemas típicos y sus soluciones

Agua turbia

Posibles causas: filtro sucio, pH elevado, exceso de calcio.
Soluciones: limpiar el filtro, ajustar pH, añadir anti cal.

Agua Verde

Posible causa: formación de algas.
Solución: añadir anti algas.

Agua marrón

Posible causa: alto contenido de hierro o cobre.
Soluciones: añadir floculante para que precipite y aspirar, o vaciar el spa.

Irritación de ojos

Posible causa: pH desajustado.
Solución: ajustar el pH entre 7 y 7,2.

Cercos de grasa

Posible causa: cosméticos.
Solución: añadir un desengrasante para spas.

Formación de espuma

Posibles causas: grasas y cosméticos.
Solución: añadir antiespumante.

La vida del spa depende mucho del  tipo de uso y cuidado que se le dedique, pero también disfrutar de un agradable baño es posible gracias a un correcto mantenimiento.

Cada usuario debe adaptar las pautas descritas a las condiciones de su instalación, por lo que es frecuente tener que ir probando y hacer pequeñas modificaciones hasta encontrar la clave del éxito.